Crecimiento y camaradería: la Liga Sur de Vóley consolida su impacto en la región

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Actualizado: octubre 19, 2026

El vóley en la región continúa dando pasos firmes hacia su consolidación. Con la escuela Dante Cantarutti como anfitriona por segundo año consecutivo de la categoría Sub-16 femenina, el certamen volvió a reunir a delegaciones de diversos puntos de la Patagonia argentina y chilena, reafirmando el valor de un torneo que nació para transformar la competencia local.

Una respuesta a las distancias y la suma de nuevos equipos
La Liga Sur nació hace tres años como respuesta a una problemática histórica de la zona: la dificultad de mantener la continuidad deportiva debido a los altos costos de traslado. Frente a esta realidad, entrenadores de El Calafate, Río Gallegos y Río Turbio decidieron unirse para proyectar un circuito propio.

Verónica Maíllo, integrante de la comisión de padres de la escuela Dante Cantarutti, remarca el rápido crecimiento de la propuesta:

«Hicimos la primera fecha hace tres años con ocho equipos y cada año se van sumando más: este año ya son doce. Destaco el nivel de vóley que están teniendo todos, se ve el crecimiento de las jugadoras y la competencia que hay, que es lo más notorio.»

A este desarrollo se sumó la participación de delegaciones de Tierra del Fuego y Chile. La integración trasandina aportó un roce internacional que enriquece a ambas partes, generando un intercambio constante que fortalece el ritmo de juego en la región.

La logística de ser sede y la emoción de jugar en casa
El certamen se estructura a través de un cronograma coordinado desde principio de año entre los profesores de cada club, donde se definen las sedes de los «Grand Prix» para las categorías Sub-14, Sub-16 y Sub-18 en ambas ramas.

Para la Dante Cantarutti, albergar nuevamente a la categoría Sub-16 representó un motivo de orgullo, pero también una tarea titánica en la que los padres fueron protagonistas para garantizar la estadía de las jugadoras:

«Para las alumnas es una gran alegría ser sede; siempre están esperando que la gente las pueda ver, porque cuando viajamos estamos muy solitas. Ser anfitriones es gratificante, y para los papás también: este año le dimos de comer y alojamiento a 140 adolescentes, un trabajo enorme pero hermoso.»

Tribunas llenas y mirada hacia el futuro
El entusiasmo por la Liga Sur traspasó la cancha y se contagió en toda la comunidad. Durante las jornadas de competencia, el gimnasio registró un gran marco de público, reflejando que el interés por esta disciplina sigue en constante aumento en la localidad.

«Nosotros, que estamos en la venta de entradas, vemos cómo crece la gente que viene a ver vóley. En las clasificaciones el gimnasio estuvo muy lleno, incluso de personas que no son del ambiente del vóley pero les gusta venir a ver el espectáculo», señaló Maíllo.

De cara al futuro, el desafío estará en sostener la estructura organizativa a medida que el certamen sume más participantes, priorizando siempre la integración entre los jóvenes:

«Las expectativas son que el torneo siga creciendo y que se sigan sumando equipos. Lo que más deseo es que esto se sostenga en el tiempo, que podamos volver a ser sede y que se siga generando este nivel de camaradería y amistad entre todos.»

De esta manera, la Liga Sur de Vóley no solo reafirma su importancia en el calendario deportivo patagónico, sino que demuestra que con compromiso institucional, trabajo familiar y acompañamiento del público, el deporte formativo no tiene techo en la región.

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