Guanacos disfrutó de una gran jornada de rugby infantil en Calafate

Las divisiones infantiles de Guanacos Rugby Club fueron protagonistas del primer encuentro de rugby infantil desarrollado en El Calafate, una jornada que reunió a los locales de Calafate Rugby Club, Duendes de Río Gallegos y al conjunto de Río Turbio.
El encuentro contó con la participación de las categorías M8, M10 y M12, con Guanacos presentándose en esta oportunidad con sus equipos M8 y M10.
Más allá de los resultados, la experiencia dejó un balance sumamente positivo para la institución de Río Turbio, especialmente teniendo en cuenta que los chicos llegaron al encuentro con apenas dos entrenamientos en cancha.
En la categoría M10 se destacó especialmente el crecimiento en el juego colectivo. Los chicos, que ya cuentan con mayor rodaje y se conocen dentro de la cancha, se animaron a atacar, buscaron jugadas y pudieron conseguir buenos resultados.
“Destacamos mucho a los entrenadores y papás que acompañaron el juego de los M10. Tienen mucho rodaje, se conocen jugando y se animaron a atacar, a hacer jugadas para poder ganar los partidos”, señaló Fernando Luna, quien además remarcó la satisfacción que genera observar el crecimiento de la categoría.
“Imagínate que nuestra dirección fue mínima esta vez, lo que nos muestra el crecimiento de juego que está teniendo la categoría”, agregó.
Por su parte, los más pequeños de la M8 también dejaron una muy buena impresión. Se animaron a jugar rugby, afrontaron el contacto sin miedo, llevaron la pelota hacia adelante y lograron marcar puntos, disfrutando de una jornada cargada de aprendizaje.
Para los entrenadores Cristian Colque, Beatriz Leviguen, Fernando Luna y Rodrigo Bautista, el regreso a Río Turbio tuvo un saldo más que positivo: experiencia, aprendizaje y la satisfacción de ver cómo los chicos continúan creciendo dentro de la cancha.
También fue destacado el trabajo del referato, que estuvo a cargo de Sebastián Ojeda, Rodrigo Bautista y Elian Reinhart, con una tarea impecable y mucha docencia en cada intervención, siempre priorizando la continuidad del juego y el aprendizaje de los pequeños jugadores.
La jornada tuvo su cierre tradicional con un tercer tiempo, donde los protagonistas disfrutaron de unos ricos helados antes de emprender el regreso.
Así, Guanacos volvió a Río Turbio con los bolsillos llenos de experiencia, nuevas enseñanzas y, sobre todo, con la satisfacción de seguir formando jugadores y disfrutando del rugby infantil.
